En realidad no es un chiste, de hecho la talla es fome.
Cada vez que me doy cuenta que estoy caminando derecho, me voy hacia el lado...
me caigo y me raspo los codos.
Este soy yo, jamás he sido igual, hasta ahora...
Esto es ridículo, pero nuevamente me encuentro en la misma situación, ¿Qué haré?